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domingo, 1 de noviembre de 2015

Capadocia II (Derinkuyu), Turquía



En Capadocia hay multitud de lugares de interés, desde ciudades subterráneas hasta iglesias rupestres

Derinkuyu, ciudad subterránea
A unos 30 km al sur de Nevşehir, se encuentra la ciudad subterránea de Derinkuyu. A pesar de que hay muchas en la zona (hasta 36), elegimos esta por ser la más honda y una de las más grandes, con 20 niveles (8 visitables) y que en su día, podría haber dado cobijo a más de 20.000 habitantes en caso de necesidad.  Se estima que se excavaron en torno al año 1400 AC por los hititas, aunque han sido utilizadas durante muchos siglos. 


La entrada costaba 15 liras, pudiendo contratar por tu cuenta dentro del recinto uno de los varios guías que había. Pedían demasiado para nuestro gusto, por lo que hicimos la visita con la ayuda de las guías que habíamos consultado y de algún que otro programa que habíamos visto con anterioridad (como el programa “ciudades bajo tierra”).



La visita no es apta para claustrofóbicos (la ciudad subterránea de Klaymakli es más ancha), aunque se disfruta bastante al poder visitarse con cierta libertad las zonas permitidas.  


Es curioso el sistema de defensa planificado, ya que habían trazado galerías de entrada bloqueables con ruedas de molino desde galerías paralelas, y que eran imposibles de mover desde esa galería, por lo que el enemigo caía atrapado en una ratonera.

La ciudad subterránea tenía zonas comunes (bodega, establos, iglesias…), sitios para almacenaje tanto de comida como de animales domésticos (primer nivel)

Aparte de todo esto, tenía  una gran sala de 20 por 10 metros con techo de bóveda de cañón

Dentro de las ciudades se pueden encontrar  chimeneas de ventilación, pozos, nichos para lámparas de aceite, almacenes, depósitos de agua  y áreas donde colocar los fallecidos hasta que las condiciones en superficie fueran idóneas.

 pozo de ventílación
 estanque interior
utensilio roto

miércoles, 10 de junio de 2015

Capadocia I (Uçhisar), Turquía



Como continuación a las páginas de Estambul y Antalya presentadas con anterioridad, es hora de completar el viaje a Turquía con la información de los días centrales del viaje, que pasamos en Capadocia.

Desde Estambul casi se pierde una jornada en autobús hasta llegar a la capadocia, esa región de la Anatolia central, tan famosa por las formas tan caprichosas que ha modelado la erosión  a lo largo de muchos años.

Ese relieve viene determinado por el tipo de tierra de la zona, llamada toba calcárea, sobre la cual, la erosión ha modelado formas caprichosas. Paralelamente ese tipo de tierra ha posibilitado que los humanos hayan podido construir escarbando en la roca. Por ello, en la zona te encuentras tanto unos paisajes muy  reconocibles y multitud de cuevas y cavernas, muchas de ellas habitadas. Lo bueno es que hay mayor libertad a la hora de patear por estas maravillas, por lo que no hay tantas restricciones para explorar cuevas, visitar las distintas habitaciones excavadas en la zoca o pasear entre las chimeneas de hadas.

El mayorista del viaje organizado nos tenía preparado un hotel bastante majo justo a la salida de Nevşehir (kapadokya Lodge), a unos 6 kilómetros del centro de la ciudad, con lo que el desplazamiento a la propia localidad era complicado. La ciudad tiene unos 125.000 habitantes, pero no tiene nada destacable. 
 Decidimos alquilar un coche, que directamente en recepción nos lo agenciaron. Además, los chavales de la compañía nos los trajeron al hotel y volvieron a recogerlos dos días más tarde, sin apenas revisar los coches.  El alquiler salió por unos 45 euros el día. Ni siquiera miramos si nuestro carné de conducir nos posibilitaba conducir en Turquía, que me imagino que no, pero allá que nos lanzamos. El problema era el coste de la gasolina, superior a 2 euros litro en esa época.

Las dos jornadas completas que estuvimos por la zona, nos dio para ver todo lo representativo de la zona, con la ayuda de una guía de viaje. Hay que decir que nos costó bastante encontrar algún sitio donde poder comprar cerveza, ya que en el hotel era carísimo.

El coche es el medio de transporte ideal, ya que las carreteras están en buenas condiciones y se puede ir al grano, seleccionando lo más importante. Incluso es habitual parar a lo largo de la carretera para ver el paisaje. Lo sorprendente es que es una zona en la que en invierno hace frío y nieva.

Hay que destacar que vimos mucha seguridad en las zonas turísticas, donde además era habitual encontrar gorillas pidiendo algo de dinero cuando aparcábamos el coche, aunque no son muy persistentes a la hora de pedir. 



Uçhisar

Uçhisar es un pequeño pueblo situado entre la carretera de Göreme (4 kilómetros) a Nevşehir (8 kilómetros). En este pueblo se encuentra uno de los mejores ejemplos de morada troglidita excavada en la roca, una estructura llamada Castillo de Uçhisar, (Kale) que además es el punto más alto de capadocia (1300 metros) (ubicación en google maps).  

 Vista del Castillo

Desde lo alto del castillo se tiene una visión magnífica del área circundante de la zona. El Kale (entrada 5 liras) tiene una estructura laberíntica, donde hay múltiples habitaciones con diferentes usos, capillas, salas comunes, una red de galerías desarrolladas en 20 pisos, con sus correspondientes  escaleras, aunque  no todo es visitable.

 Vista del valle desde la entrada al Kale

En la cara norte de muchas de las habitaciones de estas construcciones, se han venido utilizando como palomares o casas de palomas.

 


 Vista de una construcción más pequeña con numerosos orificios y huecos para palomas

domingo, 12 de octubre de 2014

Santa Sofía, Estambul



Hace tiempo escribí una entrada sobre la mezquita azul de Estambul; era imprescindible que Santa Sofía tuviera también la suya. Ambos monumentos están muy cerca, separados por un pequeño paseo.
 
Detalle del mosaico restaurado de Cristo en la sala de Deesis

 Santa Sofía desde el parque exterior


Santa Sofía (Ayasofya Müzesi en turco, Hagia Sophia Museum en inglés) es la construcción más famosa de Estambul. Desde el 360, fecha de su dedicacion hasta 1453 fue una basílica católica bizantina (excepto el periodo 1204 y 1261 que fue católica de rito latino). Reconstruida entre 532 y 537 por orden del emperador Justiniano, la catedral de la Divina Sabiduría era el mayor templo construido hasta entonces. Edificada como iglesia en su origen, Mehmet el Conquistador la convirtió en mezquita en 1453 (añadiendo algunos elementos propios de las mezquitas) hasta que finalmente en 1931 Mustafá Kemal Statürk, el padre de la laica Turquía, la transformó en un museo (inauguración en 1935), que es la situación actual, por lo que no hay ningún código de vestimenta para entrar en ella (sí lo hay en la Mezquita Azul).

El recinto
Una vez comprada la entrada del museo (25 liras turcas, entre 12 y 13 euros, lunes cerrado), la primera estancia de Santa Sofía que se ve es la Entrada Imperial, donde se conserva muy bien un mosaico en el que el emperador León VI se arrodilla ante Cristo para pedir permiso para contraer matrimonio de nuevo tras la muerte de sus tres esposas anteriores.


Mosaico de Leon VI

En la parte derecha se sitúa el Vestíbulo de los Guerreros, sala donde el emperador se quitaba la corona y espada antes de entrar en el templo propiamente dicho. Destaca un mosaico de finales del siglo X donde los emperadores Constantino y Justiniano entregan las maquetas de la ciudad y de Santa Sofía a la Virgen.
Mosaico con Constantino y Justiniano

En la entrada a la nave principal, la sensación de inmensidad se obtiene gracias a la solución arquitectónica empleada, donde se usó por primera vez un sistema de cúpulas y semicúpulas para hacer que descansen el peso de la nave. Los pilares son inmensos, y casi es un auténtico milagro que estando en una zona de gran sismicidad, Santa Sofía permanezca intacta.
 
 

 

Las naves laterales están sostenidas por 107 columnas de mármol.

 
Lateral de la nave principal con las columnas de mármol


En la nave principal se hallan 8 grandes discos o medallones de 7,5 metros de diámetro que se añadieron durante la restauración de 1848 con las caligrafías en árabe de Mahoma, Alá y los primeros califas.   

 
Medallón

En la parte superior del ábside se halla el mosaico de la Virgen sosteniendo a Jesús en brazos. Justo por debajo está el mihrab que señala la dirección a la Meca.
 
 Mosaico en el ábside, sobre el mihrab

En la galería superior, en la sala de la Deesis se halla un mosaico del renacimiento bizantino (siglo XIV) parcialmente conservado (fue tapado con cemento debido a la prohibición de representar imágenes en la religión islámica) con la imagen de Jesús, acompañado por San Juan Bautista y la Virgen.

 Mosaico en la sala de Deesis