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domingo, 12 de octubre de 2014

Santa Sofía, Estambul



Hace tiempo escribí una entrada sobre la mezquita azul de Estambul; era imprescindible que Santa Sofía tuviera también la suya. Ambos monumentos están muy cerca, separados por un pequeño paseo.
 
Detalle del mosaico restaurado de Cristo en la sala de Deesis

 Santa Sofía desde el parque exterior


Santa Sofía (Ayasofya Müzesi en turco, Hagia Sophia Museum en inglés) es la construcción más famosa de Estambul. Desde el 360, fecha de su dedicacion hasta 1453 fue una basílica católica bizantina (excepto el periodo 1204 y 1261 que fue católica de rito latino). Reconstruida entre 532 y 537 por orden del emperador Justiniano, la catedral de la Divina Sabiduría era el mayor templo construido hasta entonces. Edificada como iglesia en su origen, Mehmet el Conquistador la convirtió en mezquita en 1453 (añadiendo algunos elementos propios de las mezquitas) hasta que finalmente en 1931 Mustafá Kemal Statürk, el padre de la laica Turquía, la transformó en un museo (inauguración en 1935), que es la situación actual, por lo que no hay ningún código de vestimenta para entrar en ella (sí lo hay en la Mezquita Azul).

El recinto
Una vez comprada la entrada del museo (25 liras turcas, entre 12 y 13 euros, lunes cerrado), la primera estancia de Santa Sofía que se ve es la Entrada Imperial, donde se conserva muy bien un mosaico en el que el emperador León VI se arrodilla ante Cristo para pedir permiso para contraer matrimonio de nuevo tras la muerte de sus tres esposas anteriores.


Mosaico de Leon VI

En la parte derecha se sitúa el Vestíbulo de los Guerreros, sala donde el emperador se quitaba la corona y espada antes de entrar en el templo propiamente dicho. Destaca un mosaico de finales del siglo X donde los emperadores Constantino y Justiniano entregan las maquetas de la ciudad y de Santa Sofía a la Virgen.
Mosaico con Constantino y Justiniano

En la entrada a la nave principal, la sensación de inmensidad se obtiene gracias a la solución arquitectónica empleada, donde se usó por primera vez un sistema de cúpulas y semicúpulas para hacer que descansen el peso de la nave. Los pilares son inmensos, y casi es un auténtico milagro que estando en una zona de gran sismicidad, Santa Sofía permanezca intacta.
 
 

 

Las naves laterales están sostenidas por 107 columnas de mármol.

 
Lateral de la nave principal con las columnas de mármol


En la nave principal se hallan 8 grandes discos o medallones de 7,5 metros de diámetro que se añadieron durante la restauración de 1848 con las caligrafías en árabe de Mahoma, Alá y los primeros califas.   

 
Medallón

En la parte superior del ábside se halla el mosaico de la Virgen sosteniendo a Jesús en brazos. Justo por debajo está el mihrab que señala la dirección a la Meca.
 
 Mosaico en el ábside, sobre el mihrab

En la galería superior, en la sala de la Deesis se halla un mosaico del renacimiento bizantino (siglo XIV) parcialmente conservado (fue tapado con cemento debido a la prohibición de representar imágenes en la religión islámica) con la imagen de Jesús, acompañado por San Juan Bautista y la Virgen.

 Mosaico en la sala de Deesis


domingo, 23 de junio de 2013

La Mezquita Azul, Estambul

La Mezquita Azul o Mezquita del Sultán Ahmed está situada frente a Santa Sofía, separada por un espacio ajardinado, que antiguamente fue un hipódromo.



Iniciada en 1609, es uno de los monumentos más impresionantes.

Para el exterior se emplearon grandes cantidades de materiales, especialmente piedra y mármol. Su nombre viene del color azul vivo y verde de los mosaicos que decoran las cúpulas y la parte superior de la mezquita.













Hay cinco puertas para acceder al patio interior, donde hay fuentes de abluciones y un magnífico şardivan (fuente de abluciones, de forma exagonal y con seis columnas de granito) en el centro



Respecto al interior, está revestido con más de 20.000 azulejos de cerámica.













 

La mezquita azul cuenta con 6 minaretes, algo criticado en la época, ya que solo la mezquita de Kaaba, en la Meca tenía una mezquita con tal cantidad de minaretes.

En el año 1923, Turquía se convierte en un país laico de la mano de Atatürk, el fundador de la Turquía moderna. En ese momento, cambian los caracteres arábigos de su escritura por los latinos. Sin embargo los rótulos en alifato son frecuentes en los monumentos.


















 

La entrada es gratuita, aunque está prohibida la entrada durante las horas de oración. Al salir se puede hacer una donación para su mantenimiento a un operario. Al ser mezquita, hay código de vestimenta a la entrada: hay que entrar descalzos y sin piernas u hombros al aire. El pañuelo es opcional. En la entrada hay bolsas para meter los zapatos y telas para los que no reúnen la vestimenta adecuada.

Hay una parte habilitada para turistas y otra para la oración (menos concurrida).